El contacto temprano entre la madre y el bebé durante las primeras horas después del nacimiento aumenta la sensibilidad de los padres a las señales del bebé, así como el vínculo y la satisfacción materna. Las ventajas de esta interacción han sido demostradas por diferentes investigaciones, entre ellas, podemos citar que los bebés lloran menos, se mejora el vínculo entre padres e infantes después de cesáreas electivas, los recién nacidos tienen una mayor estabilidad cardiorrespiratoria y una temperatura corporal más alta. Sin embargo, separar a los bebés de sus padres después de una cesárea electiva, sigue siendo la atención de rutina en todo el mundo. Recientemente se publicó un estudio en Wiley Online Library que tuvo como objetivo comparar el efecto de tres modelos sobre la vigilia y los parámetros fisiológicos de los recién nacidos a término después de una cesárea. Los recién nacidos en un hospital público chileno de 2009 a 2012 fueron asignados al azar a tres grupos: cuna, brazos del padre y contacto piel a piel con sus padres. Los resultados mostraron que las frecuencias cardíacas fueron significativamente más altas en el grupo piel con piel que en el resto de los grupos y mostraron una mayor estabilidad con el tiempo. A pesar de que no hubo diferencias significativas en los parámetros de vigilia o saturación de oxígeno periférico; se demostró que el contacto piel a piel no tiene un impacto negativo en los bebés.

Palabras clave: contacto piel a piel, recién nacidos, cesárea, parámetros fisiológicos,

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