La Convención Única sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas, en 1967 clasificó los psicodélicos como sustancias de la lista 1, terminando con la investigación de estos compuestos como posibles agentes terapéuticos para los trastornos psiquiátricos. Los psicodélicos inducen estados de percepción alterada. Se unen al receptor 5-hidroxitriptamina 2A e incluyen psilocibina, que se deriva de los “hongos mágicos”, N,N-dimetiltriptamina, un componente de la ayahuasca y la mezcalina (del peyote), y el compuesto sintético dietilamida de ácido lisérgico.

Antes de que se clasificaran como sustancias de la lista 1 se había demostrado que los psicodélicos eran especialmente beneficiosos para los pacientes con trastornos resistentes a tratamiento, como depresión y trastorno por estrés postraumático, en especial cuando se administraban en un ámbito terapéutico de apoyo.

Los expertos están de acuerdo en que se acercan tiempos muy interesantes para los psicodélicos como agentes terapéuticos para una amplia diversidad de trastornos psiquiátricos. En lo sucesivo continuará creciendo y expandiéndose esta investigación, e incluso habrá un refinamiento de protocolos para diversas indicaciones terapéuticas y para el desarrollo de diversos compuestos psicodélicos típicos nuevos.

Palabras claves: psicodélicos, trastornos psiquiátricos, depresión, stress postraumático,

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