La psoriasis pustulosa generalizada (GPP) es una enfermedad grave y multisistémica que se caracteriza por episodios recurrentes de pústulas diseminadas y estériles; sin embargo, no existe un tratamiento estándar para GPP. 1, 2  Recientemente, se ha demostrado que las terapias biológicas dirigidas, incluidos los inhibidores de TNF-α, IL-17 e IL-23, son altamente efectivas para GPP. 1, 2  Sin embargo, en algunos pacientes, la GPP no puede controlarse adecuadamente mediante monoterapia biológica. 3  En tales casos, puede ser necesaria una terapia combinada de productos biológicos y otros tipos de agentes.

Para ver eñ artículo completo dar clic en el siguiente enlace:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/ijd.14959