Durante la pandemia se han aplicado diversas marcas de vacunas para la enfermedad de la COVID-19 en México. Sin embargo, las personas han tenido dudas sobre su eficacia e incluso han sentido la inquietud de aplicarse dos tipos, pero ¿qué pasa si se combinan las vacunas?

Al respecto, René Arredondo, profesor de la División de Investigación de la Facultad de Medicina de la UNAM, sugiere no aplicarse más de dos tipos de vacunas.

“La recomendación es no aplicarse vacunas heterólogas sin aprobación, siempre que pueda evitarse, teniendo en mente su nivel de riesgo particular y la oportunidad de la vacunación”.

Todas las vacunas disponibles en el mercado han pasado por diversas pruebas y ensayos clínicos, son muy eficaces y seguras, pero a la hora de combinarlas, estos parámetros son inciertos. “Prácticamente se desconoce cuáles son los efectos adversos que pueda tener la suma de dos vacunas diferentes”.

Aunque la combinación de vacunas se ha utilizado para otras enfermedades y con buenos resultados, existe poca experiencia en el tema de la COVID-19.

Para este tema, actualmente existen escasos estudios y no involucran suficientes individuos para identificar efectos adversos “raros”. Se ha realizado en poblaciones de mil personas, es decir pequeñas. Un requisito indispensable para conocer los niveles de seguridad en la combinación de vacunas es que se aplique a una población muy grande.

 La tecnología en las vacunas

Las vacunas han evolucionado bastante en las últimas dos décadas. Esta es la primera vez que se obtienen durante una pandemia y no posterior, como había pasado en las epidemias anteriores.

Existen las siguientes:

RNA: Es una vacuna que utiliza el RNA envuelto en liposomas (un sistema que encapsula activos) para penetrar dentro de las células musculares en el sitio de la inyección. El RNA dirige la síntesis de la proteína que será reconocida por el sistema inmune y así lo entrena para cuando llegue el patógeno. Ejemplos son Pfizer y Moderna.

Vectores virales: Se utiliza un virus inofensivo, que es modificado genéticamente para contener la información de la espícula del SARS-CoV-2. Cuando la célula lo expresa, el sistema inmune lo identifica y protege al organismo. Ejemplo: Astra Zeneca, Sputnik y Cansino.

Proteínas: Utilizan específicamente las proteínas de la CÁPSIDEN o de la Espícula y el virus inactivo. El sistema inmunitario reacciona y produce anticuerpos para cuando llegue el verdadero patógeno. Ejemplos: Nonavax, y Sanofi.

En el futuro cada una de éstas podrían combinarse para servir a propósitos particulares. Por ejemplo, las vacunas de RNA producen una respuesta de anticuerpos muy elevada en tanto los vectores virales producen una respuesta muy importante en las células T, que forman parte del sistema inmunitario y se forman a partir de células madre en la médula ósea. Ayudan a proteger al cuerpo de las infecciones y a combatir el cáncer.

 En personas que tienen cáncer y reciben quimioterapia podría ser adecuado las vacunas con vector viral, que con mayor probabilidad estimulan su sistema inmune.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud existen en proceso 206 vacunas que pertenecen a estos grupos.

Actualmente, se investiga la posibilidad de combinar las vacunas de Astra Zeneca con Sputnik por tener diferente vector viral. Al combinar vectores diferentes la respuesta inmune podría mejorar. 

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¿Se pueden combinar las vacunas? | UNAM Global