Introducción

Estamos viviendo tiempos históricos en donde corresponde tomar acciones decisivas y de impacto para beneficio de nuestra sociedad y de los trabajadores de la salud, se requiere de un protocolo de actuación donde debe interpretarse de forma individualizada para cada paciente y debe prevalecer el juicio clínico. La pandemia generada por el Nuevo Coronavirus 2019 (COVID-19) amerita generar protocolos de actuación mundial y nacional para la estandarización de procesos que limiten el curso clínico y epidemiológico de esta entidad. La Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencias A.C. (SMME) pone en circulación este documento basado en la evidencia internacional generada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Sociedad de Medicina en Cuidados Críticos (SCCM) y los ensayos clínicos realizados el presente año sobre la enfermedad provocada por el COVID-19 con última actualización al día 30 de marzo de 2020. Estas recomendaciones pueden variar según evolucione nuestro conocimiento de esta enfermedad, y esta dirigido a los profesionales de los servicios de Urgencias y áreas críticas.

Antecedentes

El 31 de diciembre en 2019 se reportaron en Wuhan, China, los primeros casos de una infección de vías respiratorias causante de neumonía de origen desconocido, posteriormente identificando como nuevo Coronavirus, oficialmente identificado como SARS-CoV-2, debido a que es un agente diferente a los coronavirus causantes del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS-CoV) y al causante del Síndrome Respiratorio del Oriente Medio (MERS-CoV), La enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2 es conocida formalmente como COVID-19 (Coronavirus disease 2019).

Huésped (hospedero) y reservorio

Los informes iniciales sobre COVID-19 reportaron que un número importante de pacientes diagnosticados tuvieron como vínculo un mercado de alimentos en Wuhan, China, dedicado principalmente a comerciar mariscos y otros animales como serpientes y murciélagos, sin embargo, en otros pacientes no se pudo establecer dicha conexión, evidenciando la posibilidad de propagación y contagio de persona a persona. Actualmente existen reportes de posibles transmisores del virus que incluyen mamíferos como el pangolín y los murciélagos y la confirmación de contagio de persona a persona.

Ruta de transmisión

La principal fuerza de contagio son los pacientes quienes tienen COVID-19 en forma de infección de vías respiratorias altas y/o neumonía por SARS-CoV-2 quienes generan transmisión por gotas, aerosoles y contacto con gotas respiratorias, con vía de ingreso por las mucosas de ojos, nariz y garganta.

Incubación y periodo contagioso

Según la encuesta epidemiológica actual, el periodo de latencia es generalmente de 3 a 7 días con un promedio de 5 días y un máximo de 14 días. El SARS-CoV-2 es contagioso durante el período de latencia a diferencia del SARS-CoV-1 (1-2). 3

Los virus se esparcen de un país a otro de la siguiente manera:

1) Transmisión a pequeños grupos de personas que han estado en contacto con otros individuos infectados en lugares donde el virus ha brotado.

2) Una vez que las personas contagiadas regresan a su país de residencia, el virus se transmite al núcleo familiar.

3) El núcleo familiar retransmite la enfermedad a otros pequeños grupos de contacto: escuelas, trabajo, transporte público, etc.

4) El virus se expande en el nuevo país de forma rápida e indiscriminada e inicia nuevamente el ciclo.

Las autoridades de salud mexicanas han comunicado tres escenarios de dispersión del virus y las medidas oficiales que se tomarán en cada caso.

El escenario 1 comprende los puntos 1 y 2 antes descritos, consiste en realizar estrategias de focalización para contener el virus; en el escenario 2 y 3 se conforman brigadas de aislamiento por parte de la autoridad para contener lugares de infección con un radio más amplio de dispersión; y finalmente, en el escenario 2 y 3 se realizarán cierres masivos de eventos, escuelas, lugares públicos, etcétera para contener aún más la expansión del virus, misma que para este momento ya se habría convertido en una epidemia nacional.

Actualmente en México nos encontramos en Fase 2 desde el 23 de marzo del presente año, y es posible que, debido a la progresión viral, la fase 3 se inicie oficialmente el próximo 19 de abril, con una cantidad estimada por las autoridades entre 600 mil y 1 millón 200 mil infectados, de los cuales 10,500 serían casos graves que podrían ameritar ingreso a sala de urgencias y unidad de cuidados intensivos (UCI).

El impacto de la pandemia por COVID-19 al sector salud, social, económico y a la estabilidad del estado mexicano es muy alto, pudiendo llegar a provocar en corto tiempo una crisis económica de grandes proporciones con consecuencias históricas. Se debe destacar una alta posibilidad de contagio al personal de salud, lo que mermaría de forma importante la capacidad de atención adecuada a los enfermos graves de COVID-19 y de otras patologías que seguirán requiriendo manejo en las áreas criticas.

Para ver el artículo completo dar clic en el siguiente enlace:

https://www.flasog.org/static/COVID-19/GuiaCOVID19SMME.pdf