Antecedentes: Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, deben conferir un beneficio para la salud del huésped. Los medios de comunicación tienden a presentar los probióticos como un método atractivo de promoción de la salud capaz de prevenir o tratar una amplia variedad de afecciones clínicas. En obstetricia y ginecología, las especies de Lactobacilli se utilizan principalmente para restaurar la microbiota vaginal fisiológica con el fin de tratar la vaginosis bacteriana y la candidiasis vulvovaginal (CVV) y prevenir el parto prematuro.

Discusión: Varios ECA investigaron los beneficios potenciales de los probióticos en condiciones ginecológicas y obstétricas. Para todas las posibles indicaciones, se han publicado metanálisis específicos recientes. Teniendo en cuenta la candidiasis vulvovaginal en mujeres no embarazadas, los probióticos mejoraron ligeramente la curación clínica y micológica a corto plazo y redujeron la recaída de 1 mes. Sin embargo, no se observó un impacto importante del uso de probióticos en la curación clínica o micológica a largo plazo. De manera similar, no se demostró que la adición de probióticos al metronidazol para el tratamiento de la vaginosis bacteriana proporcione ningún beneficio adicional. En obstetricia, el uso de probióticos durante el embarazo no disminuyó ni aumentó el riesgo de parto prematuro antes de las 34 semanas o antes de las 37 semanas. De manera similar, no surgieron beneficios para la diabetes gestacional, la ruptura prematura de membranas,

Conclusión: A pesar de la creciente comercialización de probióticos para el tratamiento de la candidiasis vulvovaginal y la prevención del parto prematuro, la evidencia sólida que demuestre un efecto beneficioso es escasa. Además, hubo una heterogeneidad considerable entre los diferentes estudios en términos de vía de administración, cepas de probióticos adoptados y duración del uso de probióticos. Antes de recomendar el uso sistemático de probióticos para tratar la vaginosis bacteriana y la CVV y prevenir el parto prematuro, se necesita una investigación de alta calidad. Las asociaciones médicas profesionales deben emitir recomendaciones que definan si, cuándo y cómo se deben usar los probióticos para los trastornos ginecológicos.

Para ver el artículo completo dar clic en el siguiente enlace:

https://bmcwomenshealth.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12905-019-0723-4