La Atención Primaria de Salud (APS), como un eje estratégico de abordaje inicial de la emnfermedad, representa en sí la puerta de entrada del individuo al sistema de salud y la actual pandemia causada por SARS-CoV-2 no es una excepción. El carácter de emergencia, otorga la oportunidad bilateral al reforzamiento de las corresponsabilidades en el cuidado de la salud.

Los individuos, las familias y las comunidades, son aliados excepcionales en la prevención de la propagación de enfermedades, en la promoción de las conductas saludables, la evolución de normas de higiene personal, colectivas y en la detección temprana de las enfermedades potencialmente pandémicas.

La comunidad organizada se vuelve un ente participativo y activo en la provisión de cuidados domiciliarios, aislamiento social y la atención ambulatoria.

Por lo anterior y ante la problemática internacional presentada por los casos de infección por SARS-CoV-2 en México, crece la necesidad de crear protocolos de actuación y medidas precautorias, para detectar casos sospechosos, y mitigar la propagación en el país. El presente, se elabora, con el objetivo de concebir un documento operativo para el personal de salud de las Unidades de Atención Primaria a la Salud que deben intervenir en la prevención, control y seguimiento del problema ocasionado por coronavirus.

Para la elaboración del presente documento, se tomaron en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud en cuanto a las acciones críticas de preparación y respuesta; así como la respuesta ante brotes comunitarios para COVID-19 y contiene las acciones en la comunidad y la atención médica del paciente.

UNIDADES MÉDICAS DE ATENCIÓN PRIMARIA A LA SALUD

Las unidades de salud facultadas para brindar servicios de consulta externa en nuestro País, ya sean de tipo fijas o móviles; públicas o privadas, deberán contar con personal de salud capacitado y entrenado para la toma de muestras a casos sospechosos o probables que cumplen con la definición operativa. Adicionalmente deberán contar con medicamentos e insumos médicos para dar seguimiento y manejo sintomático a los casos confirmados por COVID-19, y que presenten sintomatología leve y moderada. Por otra parte, y en caso de que los pacientes evolucionen a una enfermedad grave, canalizan a los pacientes a unidades de salud con mayor capacidad resolutiva a través de la implementación de un sistema de referencias y contrareferencia.

Es de suma importancia comentar que, como parte de una atención integral, estas unidades de salud, dan seguimiento a contactos directos y grupos de riesgo a CoVID 19, a través de sus sistemas de vigilancia epidemiológica establecidos en los niveles jurisdiccionales y estatales, con la intención de romper las cadenas de trasmisión y detectar de manera oportuna aquellos pacientes que por su cercanía y convivencia con casos confirmados tengan altas probabilidades de contraer la enfermedad, bajo los “Lineamientos estandarizados para la vigilancia epidemiológica y por laboratorio de COVID-19 de la DGE”.

El personal que labora en dichas unidades deberá contar con el equipo de protección personal básico indicado por sus dependencias correspondientes. Así mismo deberán asegurar las medidas de bioseguridad necesarias para todo paciente sintomático respiratorio que acuda a dicha unidad, con el fin de limitar la transmisión del virus.

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https://coronavirus.gob.mx/wp-content/uploads/2020/04/Preparacion_respuesta_casos_SARS-CoV2_atencion_primaria.pdf