Con motivo del Día Mundial de la Lepra, pienso en la dura vida que las personas afectadas por la lepra han tenido que soportar, abandonadas por sus familias, aisladas de la sociedad y privadas de su libertad.

Hoy, gracias a los esfuerzos de muchas personas, la lepra es una enfermedad fácilmente curable. Los medicamentos se distribuyen de forma gratuita. La detección y el tratamiento tempranos ayudan a prevenir la discapacidad.

Pero a pesar del progreso de la ciencia y el hecho de que la lepra puede tratarse con medicamentos, al igual que otras enfermedades, todavía hay personas que sufren la discriminación injustificada que existe hacia la lepra.

Debido a la lepra, hay personas que han sido separadas de sus familias; quienes no han podido continuar en la escuela; quienes han perdido sus trabajos; y que se han perdido la oportunidad de casarse. Después de haber sido curados, son etiquetados como ‘ex pacientes’ y continúan enfrentando discriminación.

Debemos luchar no solo contra la enfermedad, sino también contra los prejuicios y la discriminación que han infectado a la sociedad.

Todavía se están descubriendo nuevos casos de lepra en muchos países y regiones. Pero temerosos de ser diagnosticados, las personas a menudo no van a una clínica u hospital porque piensan que la lepra es una enfermedad vergonzosa. Este es uno de los mayores obstáculos para el diagnóstico y tratamiento tempranos.

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https://www.who.int/news-room/detail/24-01-2020-message-for-world-leprosy-day-2020