La vulvovaginitis es una razón frecuente por la que las mujeres deben consultar a un proveedor de atención médica y se ha relacionado con consecuencias reproductivas y psicosociales adversas. El diagnóstico preciso es la piedra angular de un tratamiento eficaz, sin embargo, el diagnóstico erróneo de esta afección se acerca al 50%, lo que aumenta el riesgo de recurrencia. Las últimas 3 décadas han visto pocas mejoras con respecto a los medios tradicionales de diagnóstico de las 3 causas principales de vaginitis: vaginosis bacteriana, Candida infecciones y tricomoniasis. Las pruebas moleculares más nuevas, que son más sensibles y específicas, han introducido el potencial de transformar el diagnóstico de vaginitis, asegurando diagnósticos más precisos e intervenciones oportunas, al tiempo que reducen los costos de atención médica y mejoran la calidad de vida de los pacientes. Los enfoques clínicos y las guías profesionales deben actualizarse para reflejar los avances en las pruebas moleculares y mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la vulvovaginitis aguda y recurrente.

Para ver el artículo completo dar clic en el siguiente enlace:

https://www.liebertpub.com/doi/full/10.1089/pop.2020.0265