La escala de la enfermedad hemorroidal (EH) es difícil de cuantificar debido a las concepciones equivocadas que los pacientes tienen sobre la salud anal y a la práctica deficiente por parte de los médicos y de la industria sanitaria en general. Sin embargo, las estimaciones sugieren que las hemorroides tienen una alta tasa de prevalencia, con 10 millones de pacientes anuales que sufren los síntomas en EE. UU. y con >50 % de la población de más de 50 años que afirma haber padecido EH alguna vez.

Los pacientes consideran de forma equivocada que muchas enfermedades benignas o malignas de la zona anal están relacionadas con la EH. Por ejemplo, >50 % de los pacientes que presentan cáncer de recto distal afirman haber sufrido una EH que empeoró un poco en las semanas previas. Además, puede que muchos pacientes se diagnostiquen y se traten ellos mismos enfermedades tales como fisuras anales, prurito o condilomas acuminados como si fueran una EH. Esta práctica de autodiagnóstico, con el correspondiente riesgo de administración de un tratamiento erróneo, cuenta con el apoyo de algunos organismos aseguradores que buscan mantener un número más bajo de consultas médicas y reducir la cobertura de recetas pagadas. Además, es posible que los médicos prefieran prescribir medicamentos antihemorroidales antes que llevar a cabo investigaciones detalladas sobre la verdadera naturaleza de la enfermedad anal.

Existen datos históricos, tomando como referencia los registros del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, que muestran que, en la década de los 70, el 44 % de los habitantes había acudido al médico general alguna vez en la vida por culpa de síntomas hemorroidales; la prevalencia de intervenciones quirúrgicas por EH era ~4,5 %. Datos epidemiológicos más recientes del St Mark’s Hospital y el Academic Institute de Londres (Reino Unido), considerados la meca de la cirugía colorrectal en Europa, muestran una prevalencia de la EH del 13−16 % entre la población general.  La prevalencia real es probablemente un poco inferior, ya que la desinformación de los pacientes o de médicos generalistas con menos experiencia puede provocar que se inflen los porcentajes de forma errónea. Datos de los EE. UU. indican que la EH afecta a unas 40−50 personas de cada 100.000 (1,2 millones/300 millones). En EE. UU. se realizan al año >32,000 operaciones, y Medicare y las compañías de seguros pagan los costes de 1,5 millones de recetas relacionadas con la EH. Además, cada año, millones de personas recurren a fórmulas de venta sin receta, hierbas medicinales o medicinas alternativas.

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