La Organización Mundial de la Salud ha calificado como “una buena noticia” los avances en la vacuna que desarrolla la Universidad de Oxford, que ha dado resultados alentadores en un ensayo con 1000 voluntarios.

El director de emergencias de la Organización, Michael Ryan, dijo que son “resultados positivos”, pero precisó que son “estudios de fase 1” por lo que aún queda “un largo camino”. “Ahora hay que probarla en grupos más grandes de población”, señaló.

Una vez se logre que una vacuna sea efectiva, el reto será poderla fabricar a escala y que esté disponible para todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud ha creado un acelerador de vacunas, pero Ryan explicó que habrá que dar una prioridad.

“Ese mecanismo como es actualmente no podrá dar una vacuna a todos en el mundo. Tendremos que priorizar quién tiene qué vacuna al principio, según la que esté disponible. Y tendremos que diseñar políticas y prioridades para el mejor uso de esas vacunas”, explicó.

Por su parte, el director de la Organización insistió en que para que haya una distribución justa lo más importante es el compromiso político, pero aseguró que “algunos países se mueven en la otra dirección”.

“Si no hay consenso para que esta vacuna sea un bien público global, los que no puedan permitírsela se quedarán sin ella“, alertó Tedros Adhanon Gebreyesus.

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https://news.un.org/es/story/2020/07/1477691

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