En una publicación de JAMA Network Open, los investigadores de Mayo Clinic identificaron las tendencias en el uso de estatinas en los EE. UU. para la prevención secundaria de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica. Examinaron los registros de casi 300.000 adultos que tuvieron un evento de enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular isquémico o enfermedad arterial periférica; entre 2007 y 2016. Los investigadores notaron una variación sustancial entre el diagnóstico y la probabilidad de recibir estatinas después del evento. Mientras que el 80,9% de los pacientes con enfermedad coronaria recibieron estatinas, solo el 65,8% de los pacientes con accidente cerebrovascular o ataque isquémico transitorio recibieron el fármaco; y un escaso 35,7% de las personas con enfermedad arterial periférica se les prescribieron estatinas. La intolerancia a las estatinas solo se observó en el 4% a 5% de los pacientes, lo que significa que hasta el 35% no reciben el tratamiento de acuerdo con las pautas recomendadas. Además, hubo disparidades inesperadas no relacionadas con el diagnóstico: las personas de 65 a 75 años tenían más probabilidades de recibir estatinas mientras que las mujeres tenían menos probabilidades que los hombres. Los resultados clínicos indicaron que el riesgo de sufrir un evento cardíaco adverso importante dentro de un año del evento inicial disminuyó del 8,9% en 2007 al 6,5% en 2016. Esto correspondía principalmente al aumento en el uso y la intensidad de estatinas.

Palabras clave: estatinas, enfermedad cardiovascular aterosclerótica, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular isquémico, enfermedad arterial periférica,

Fuente: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=97210