Una nueva investigación ha llegado a la conclusión de que la ausencia del gen MECP2 provoca un incremento de neuronas inmaduras, que contienen proteína doblecortina, en regiones específicas del sistema olfativo, un hallazgo que puede ayudar a comprender mejor el síndrome de Rett y diversos trastornos del espectro autista.
A partir de mutaciones en el gen MECP2 en ratones modelo y su posterior comparación respecto a ratones no mutados, el estudio demuestra que la ausencia de este gen provoca un incremento significativo en la cantidad de neuronas que contienen la proteína doblecortina en regiones específicas del sistema olfativo, en concreto, la corteza piriforme y el tubérculo olfativo. Este incremento de doblecortina en la corteza piriforme es importante porque el déficit se encuentra en células que se generan durante el desarrollo embrionario y quedan en estado inmaduro, mientras que en otras zonas del sistema olfativo, la generación de nuevas neuronas se produce durante toda la vida del animal.
Las células de la corteza olfativa de generación embrionaria que quedan en estado inmaduro son abundantes en primates y parece que en humanos. Por ello, conocer los mecanismos por los que estas células pueden madurar indica nuevas vías para investigar este proceso en trastornos asociados a un problema de maduración neural. Además, hasta la fecha no se habían descrito células inmaduras del tubérculo olfativo.

 

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Brain Struct Funct 2019; Mar 28. [Epub ahead of print]