En más de la mitad de los hogares se tiene convivencia con una o más mascotas. La gama de infecciones que pueden transmitir al humano van de leves y autolimitadas, hasta aquellas que ponen en riesgo la vida. La adquisición de estas zoonosis ocurre por contacto directo con la mascota o de forma indirecta por entornos contaminados o por vía de un vector artrópodo. Los niños, los ancianos y los pacientes inmunocomprometidos son más susceptibles de adquirir infecciones gastrointetinales. Las principales mascotas asociadas a éstas son los perros y gatos, los roedores, aves de corral, reptiles y anfibios.
En el presente artículo se revisan conceptos básicos que el médico clínico y de primer contacto debe conocer. El cuidado escrupuloso de las mascotas y su hábitat, así como el lavado de manos de quienes conviven con ellos son medidas básicas para evitar estas enfermedades.

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https://www.medigraphic.com/pdfs/micro/ei-2020/ei202e.pdf

Fuente de la imagen: https://planetavivo.cienradios.com/3-zonas-en-las-que-un-perro-nunca-deberia-besar-su-dueno/