La pandemia ha tenido un impacto desproporcionado en el bienestar de la tercera edad, un grupo de población que esconde una epidemia de consumo de estupefacientes y cuyas muertes por sobredosis, va en aumento, así lo alertó la entidad internacional que fiscaliza los narcóticos, llamando a las autoridades sanitarias a reconocer esta realidad y a no dejar atrás a estas personas en aras del combate a la pandemia de COVID-19. La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) advirtió que el consumo de drogas y las muertes relacionadas con ellas se han incrementado entre las personas mayores. En su informe anual correspondiente a 2020, recomienda aceptar la existencia de esta epidemia oculta y atender a este grupo de población, que a menudo se pasa por alto, garantizándoles el acceso a los servicios de salud y bienestar necesarios. Como un primer paso para enfrentar esta situación se recomienda aumentar la investigación sobre los trastornos por consumo de estupefacientes entre las personas mayores y se pide a los gobiernos que mejoren el acceso a los servicios de salud y tratamiento necesarios diseñados para este grupo poblacional.

Palabras claves: drogas, drogadicción, personas mayores, pandemia, COVID- 19, muertes,

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