Un estudio de ámbito europeo ha aportado nuevos y reveladores datos sobre el desarrollo del cerebro y el papel del líquido cefalorraquídeo. En concreto, se ha logrado identificar el factor que hace que empiece a crearse el cerebelo. Los autores se han centrado fundamentalmente en el líquido cefalorraquídeo contenido en la cavidad cerebral embrionaria y en su papel como vía de comunicación entre distintas poblaciones neuronales.
Según los investigadores, en el embrión temprano, el líquido cefalorraquídeo es una importante vía de comunicación capaz de controlar el comportamiento de las células madre que forman el esbozo cerebral, y es particularmente activo en procesos de polarización y neurogénesis.
El conocimiento de cómo funciona el líquido cefalorraquídeo, qué señales viajan a través de él, dónde se producen, en qué momento aparecen y cuál es su función permitiría realizar una especie de «mapa de sucesos» que facilitara la comprensión de cómo se controla la formación de las distintas partes del sistema nervioso, entender la génesis de determinadas malformaciones congénitas y alteraciones funcionales, o cómo se puede controlar o activar la neurogénesis a partir de células madre en el cerebro embrionario y en el adulto.

 

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Nat Commun 2019; 10: doi.10.1038/s41467-019-09298-4