Contexto

La enuresis es una condición común y posiblemente subestimada. Si bien entre el 5% y el 10% de los niños en edad escolar padecen la enfermedad, la falta de conocimientos previos puede impedir una terapia adecuada y adecuada para los niños.

Objetivo

Proporcionar una descripción completa de la fisiopatología, el diagnóstico y el tratamiento de la enuresis.

Adquisición de pruebas

Se adquirieron directrices y documentos de posición de la Sociedad Europea de Urología Pediátrica, la Asociación Europea de Urología y la Sociedad Internacional de Continencia Infantil. Se buscó en PubMed literatura sobre enuresis y se consideraron todos los artículos publicados en los últimos 5 años. La información más relevante de los artículos con el mayor nivel de evidencia se extrajo e incorporó a la revisión.

Síntesis de evidencia

Un perfil de hormona antidiurética alterado, insuficiencia de la excitación y maduración tardía de la vejiga son los principales factores fisiopatológicos en la enuresis primaria. El estreñimiento coexistente, la enfermedad obstructiva de las vías respiratorias, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, la obesidad y las precondiciones genéticas influyen en su prevalencia. El diagnóstico se basa en la anamnesis y en exámenes sencillos no invasivos para diferenciar la enuresis monosintomática de los pacientes con síntomas diurnos. Es esencial excluir los síntomas de micción diurna, vejiga hiperactiva, micción disfuncional e infecciones del tracto urinario. La obtención de imágenes adicionales está indicada en casos complejos con sospecha de malformaciones congénitas subyacentes o enfermedades sistémicas o endocrinas y en niños refractarios al tratamiento inicial. En la enuresis secundaria, también deben tenerse en cuenta las causas psicológicas. Si bien las tabletas de desmopresina para derretir y los sistemas de alarma constituyen los pilares del tratamiento en la enuresis monosintomática, los anticolinérgicos y la uroterapia juegan un papel adicional en la enuresis no monosintomática. Para los casos que no responden al tratamiento, después de una nueva investigación exhaustiva para identificar las comorbilidades que no se hayan detectado y las causas anatómicas o funcionales de la enuresis, la terapia combinada y la uroterapia estacionaria podrían ser opciones prometedoras. Los anticolinérgicos y la uroterapia juegan un papel adicional en la enuresis no monosintomática. Para los casos que no responden al tratamiento, después de una nueva investigación exhaustiva para identificar las comorbilidades que no se hayan detectado y las causas anatómicas o funcionales de la enuresis, la terapia combinada y la uroterapia estacionaria podrían ser opciones prometedoras. Los anticolinérgicos y la uroterapia juegan un papel adicional en la enuresis no monosintomática. Para los casos que no responden al tratamiento, después de una nueva investigación exhaustiva para identificar las comorbilidades que no se hayan detectado y las causas anatómicas o funcionales de la enuresis, la terapia combinada y la uroterapia estacionaria podrían ser opciones prometedoras.

Conclusiones

Si bien la enuresis parece ser una condición a menudo subestimada en términos del sufrimiento de los niños y sus familias, existen opciones terapéuticas eficaces una vez que se hace un diagnóstico correcto y completo.

Para ver el artículo original dar clic en el siguiente enlace:

https://www.eu-focus.europeanurology.com/article/S2405-4569(17)30202-X/fulltext

Para descargar el artículo completo dar clic en el siguiente enlace:

https://sci-hub.mksa.top/10.1016/j.euf.2017.08.010