El notable aumento del índice de sobrevida de los casos de cáncer infantil supone un importante logro, pero a la vez plantea una serie de retos, principalmente en lo que se refiere a la implantación de estrategias de seguimiento a largo plazo, con el objetivo de asegurar la adecuada calidad de vida de estos pacientes y, sobre todo, detectar precozmente posibles secuelas. La situación de estos largos sobrevivientes de cáncer infantil fue objeto de debate en el marco del II Congreso Digital Asociación Española de Pediatría 2021, que dedicó uno de sus bloques a la oncología pediátrica. En las últimas décadas se ha producido incremento del índice de sobrevida en estos pacientes que los especialistas califican como “espectacular”: 81% a los cinco años. Actualmente el seguimiento que se hace a estos pacientes es variable en función del tipo de tumor que hayan tenido y de la terapia recibida, oscilando, según el caso, entre los 5 y los 10 años posteriores a la finalización del tratamiento. Sin embargo, los expertos advierten que teniendo en cuenta que conforme aumentan los años de seguimiento continúan apareciendo nuevas secuelas, lo más adecuado es hacer un seguimiento individualizado durante toda la vida.

Palabras claves: cáncer infantil, oncología pediátrica, tumor,

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