En 2019 la Organización Mundial de la Salud identificó la «reticencia vacunal» como una de las diez amenazas más importantes para la salud global. Hoy, el mundo afronta la pandemia de covid-19 causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 y esto ha hecho resurgir el debate sobre la importancia y necesidad de contar con vacunas que sean fiables, altamente efectivas y de rápido desarrollo. La reticencia vacunal se define como «el retraso en la aceptación o el rechazo de las vacunas a pesar de su disponibilidad». Este fenómeno es diferente dependiendo de la población estudiada y de factores socioculturales como la religión. El proceso de aceptación o rechazo de las vacunas depende de la confianza en los profesionales de la salud, en el sistema de salud, o en la ciencia, así como del contexto sociocultural y político. En un estudio reciente realizado en 19 países, publicado en Nature Medicine, solo el 32 % de los participantes aceptaría vacunarse contra el COVID-19. Otras experiencias globales realizadas en profesionales de la salud y estudiantes universitarios muestran también entre un 13 % y un 60 % de dudas ante una posible vacuna de covid-19. Estos datos son especialmente alarmantes, ya que los profesionales sanitarios asumen un enorme protagonismo en esta decisión; por un lado son la fuente de información más consultada por las familias y, por otro, sus convicciones y actitudes son factores determinantes en la decisión de sus pacientes. En este sentido, es importante explicar que las vacunas están sometidas a procesos de evaluación muy rigurosos, incluyendo su aprobación por una agencia reguladora. Los esfuerzos y las políticas para frenar esta pandemia serán exitosos únicamente si son inclusivos para todas las personas.

Enlace: https://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-escepticismo-ante-vacunas-reto-covid-19-202011240956_noticia.html

Palabras clave: reticencia vacunal, Covid-19, pandemia, SARS-CoV-2.