Tener estrés laboral y padecer trastornos del sueño aumenta las posibilidades de fallecer de una enfermedad cardiovascular de pacientes con hipertensión, un factor de riesgo importante de ataque cardíaco, ictus, insuficiencia cardíaca o muerte cardiovascular prematura.
En un estudio de 1.959 trabajadores alemanes con hipertensión a quienes se dio seguimiento durante una media de 17,8 años, los que reportaron tener un trabajo estresante y dormir mal tenían tres veces más probabilidades de fallecer de una enfermedad cardiovascular que aquellos que dormían bien y no sufrían estrés laboral (hazard ratio: 2,94; IC 95%: 1,18-7,33).

Entre las personas con hipertensión, las que tenían solo estrés laboral presentaban el doble de riesgo de fallecer de enfermedad cardiovascular (hazard ratio: 1,56; IC 95%: 0,81-2,98), al igual que aquellos sujetos que afirmaron solamente dormir mal (hazard ratio: 1,76; IC 95%: 0,96-3,22).

La mayoría de las investigaciones anteriores sobre el estrés laboral se han dirigido a la población trabajadora en general, con unos efectos sobre la salud relativamente modestos, pero los hallazgos recientes sugieren que el estrés podría ser un problema mucho mayor para los que padecen una enfermedad preexistente. La respuesta del estrés podría aumentar la inestabilidad eléctrica cardíaca, la alteración de las placas de ateroma y la formación de trombos que pueden favorecer una arritmia, un ataque cardíaco o un ictus.

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Eur J Prev Cardiol 2019; Apr 27. [Epub ahead of print]