1. El virus

El SARS-CoV-2 contiene más de 30.000 bases de ARN. Un mecanismo de revisión evita que este gran genoma acumule mutaciones frecuentes. La proteína espiga grande (S) forma una especie de corona en la superficie de las partículas virales. Su dominio de unión al receptor interactúa con alta afinidad con los receptores de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) en la superficie de las células huésped.

Después de la unión, dos proteasas de la célula huésped (Furin y TMPRLRS) escinden las proteínas espiga y sus péptidos de fusión expuestos fusionan la membrana del virus con la membrana de las células huésped. El ARN del virus ingresa a las células del tracto respiratorio superior e inferior, y se traduce en proteínas virales. Otros puntos de entrada están bajo investigación. La célula muere liberando millones de nuevos virus que infectan otras células y otros individuos [1].

2. La infección

Hay varias formas de propagación del SARS-CoV-2. La infección comienza con la competencia entre los viriones SARS-CoV-2 que llegaron a la mucosa respiratoria que expresan altos niveles de receptores ACE2 y la barrera creada por el moco secretado por las células caliciformes y movido por cilios similares a pelos y reacciones de inmunidad innatas.

Hay evidencia de la presencia del virus en células distintas de los epitelios respiratorios, incluidas las células epiteliales gastrointestinales, las células endoteliales y las células mieloides. Todavía no sabemos cuántos SARS-CoV-2 se eliminan; sin embargo, la efectividad de las primeras respuestas de defensa determina si la infección será benigna o tendrá graves consecuencias.

3. Inmunidad

4. Inflamación

5. Trombosis

6. Pruebas de diagnóstico

7. Aspectos clínicos

8. Terapia

9. Vacunas anti-SARS-CoV-2

10. Preparación y mayor investigación

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