La pandemia de COVID-19 genera desafíos sin precedentes para brindar educación médica continua, particularmente en el marco de medidas de salud pública para reducir la transmisión. Los hospitales han limitado la asistencia de los estudiantes de medicina a los pases de visita, salas de hospitalización y auditorios, lo que representa un cambio fundamental en la educación, ya que, de las formas presenciales basadas en la interacción estudiante, paciente y profesor, se pasó a la educación a distancia basada en formatos en línea. La superación de los médicos en sus diferentes especialidades, también se ha visto afectada, puesto que, la mayoría de los congresos y reuniones científicas se han cancelado o suspendido, tanto a nivel nacional como internacional. Estas situaciones implican enormes desafíos, especialmente para ciertas regiones, como América Latina; sin embargo es hora de sacar lo mejor de la comunidad médica y aplicar nuevas experiencias que perfeccionen y enriquezcan la formación de los profesionales de la salud.