Las decisiones sobre el regreso al trabajo para el personal sanitario con COVID-19 confirmado o sospechado deben tomarse en el contexto de las circunstancias locales. Las opciones incluyen una estrategia basada en pruebas o una estrategia no basada en pruebas, es decir, estrategia de tiempo desde el inicio de la enfermedad y el tiempo desde la recuperación. La estrategia basada en pruebas recomienda excluir del trabajo hasta: Resolución de la fiebre sin el uso de medicamentos antifebriles y mejora en los síntomas respiratorios con resultados negativos de la prueba para COVID-19 de al menos dos muestras de torunda nasofaríngea consecutivas, recolectadas con  24 horas de diferencia o más. La estrategia no basada en pruebas recomienda excluir del trabajo hasta transcurridos al menos 3 días desde la recuperación, definida como la resolución de la fiebre sin el uso de medicamentos con la mejora de los síntomas respiratorios, y transcurridos al menos 7 días desde que aparecieron los primeros síntomas. Después de regresar al trabajo, el personal de atención médica debe: Usar una máscara facial en todo momento mientras esté en el centro de salud hasta que todos los síntomas se hayan resuelto por completo o hasta 14 días después del inicio de la enfermedad. Restringir el contacto con pacientes gravemente inmunocomprometidos. Además de adherir a la higiene de las manos, la higiene respiratoria. Si los síntomas respiratorios recurren o empeoran debe buscar una reevaluación de la salud laboral.

Fuente: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=95723

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