COVID-19 se vincula con nuevas crisis epilépticas y desenlaces adversos subsiguientes, incluida la muerte, en pacientes sin antecedente de esta enfermedad, muestra nueva investigación que se presentó en el Congreso Anual de la American Academy of Neurology. En un estudio retrospectivo se evaluaron a más de 900 pacientes con COVID-19 ingresados en el hospital, y se observó los que no tenían antecedentes documentados de epilepsia tuvieron tres veces más probabilidades de presentar nuevas crisis epilépticas que aquellos con dicho antecedente. Además, en pacientes con crisis de presentación inicial, las hospitalizaciones fueron aproximadamente 15 días más prolongadas y las tasas de mortalidad fueron significativamente más altas. Los investigadores plantearon que: “hay muchas hipótesis sobre el mecanismo por el cual la COVID-19 podría causar crisis epilépticas”. Uno de estos mecanismos puede ser la tormenta de citocinas proinflamatorias, que aumenta la tasa de apoptosis, necrosis neuronal y concentraciones de glutamato, lo cual puede alterar la barrera hematoencefálica. Otra hipótesis es que la infección por el SARS-CoV-2 puede dar lugar a hipoxia y alteraciones de la coagulación, lo que origina enfermedades vasculares cerebrales y aumento subsiguiente en el riesgo de crisis epilépticas.

Palabras claves: Crisis epilépticas, COVID-19, hospitalización, citosinas, ictus,

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