El café y el té se encuentran entre las bebidas más populares en todo el mundo y la cafeína es el agente psicoactivo más consumido. Existe la preocupación de que el café y la cafeína pueden aumentar los riesgos de cáncer y enfermedades cardiovasculares, pero recientemente, también ha surgido evidencia de sus beneficios para la salud. En estudios de cohorte prospectivos, el consumo de estas sustancias no se asoció con un mayor riesgo de hipertensión, enfermedad coronaria o accidente cerebrovascular. Por otra parte, los ensayos metabólicos sugieren que la cafeína puede mejorar el equilibrio energético al reducir el apetito y aumentar la tasa metabólica basal y la termogénesis inducida por los alimentos. Hoy contamos con una fuerte evidencia de que la cafeína no está asociada con una mayor incidencia o muerte por cáncer, de hecho, se asocia con un riesgo ligeramente menor de desarrollar cáncer de piel, mama, próstata, endometrio y carcinoma hepatocelular. En Estados Unidos, Europa y Asia han demostrado una fuerte asociación inversa entre la ingesta de cafeína y el riesgo de enfermedad de Parkinson, también se ha observado que disminuye los casos de depresión y suicidio. El consumo de 2 a 5 tazas de café estándar por día se ha asociado con una reducción de la mortalidad general en todo el mundo. De esta manera, podemos concluir que la evidencia actual no garantiza la ingesta de cafeína o café para la prevención de enfermedades, pero sugiere que su consumo moderado puede ser parte de un estilo de vida saludable.

Palabras clave: café, té, cafeína, salud, cáncer, enfermedades cardiovasculares

Fuente: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=96457