Se considera que la temperatura humana normal es 37°C pero puede tener hasta 1°C de variación en individuos sanos. La temperatura central elevada es un hallazgo frecuente en cuidados intensivos que afecta hasta al 70% de los pacientes. A pesar del uso generalizado de los términos ‘pirexia, ‘fiebre e “hipertermia” aún no están universalmente definidos.

El American College of Critical Care of Medicine, la International Statistical Classification of Diseases y la Infectious Diseases Society of America definen como fiebre a la temperatura central ≥38,3°C, es decir, justo por encima del límite superior de la temperatura humana normal, independientemente de la causa.

El término fiebre tiene su fundamento etimológico en el latín, significa simplemente “calor”, y pirexia proviene del griego ‘pir’, que significa fuego o fiebre. Algunas fuentes utilizan los términos en forma indistinta mientras que otros reservan “fiebre” para referirse a una temperatura elevada causada por la acción de pirógenos termorreguladores sobre el hipotálamo; por ejemplo, en la sepsis y enfermedades inflamatorias.

La hipertermia tampoco tiene una definición acordada; Ha sido definida como una temperatura central >38,2°C, sin tener en cuenta la causa. Otros utilizan el término para clasificar las condiciones que aumentan la temperatura corporal por encima de lo fijado por el hipotálamo, y por lo tanto excluye específicamente las fiebres causadas por pirógenos, y son las que se producen por exposición al calor o por la producción de calor no regulada con el exceso de pérdida de calor.

Las causas comunes incluyen el golpe de calor clásico y por  esfuerzo y las enfermedades relacionadas con fármacos (por ej., hipertermia maligna y síndrome neuroléptico). Sin embargo, cada vez hay más pruebas de que muchas condiciones consideradas no pirógenas pueden estimular una respuesta inflamatoria, y por lo tanto, la división en pirogénico y no pirógeno puede ser menos clara que lo que antes se consideraba.


Generación de la fiebre

La sepsis es responsable de hasta el 74% de la fiebre en los pacientes hospitalizados mientras que del resto dan cuenta la malignidad, la isquemia tisular y las reacciones a los medicamentos, que representan la mayor parte. La fiebre neurogénica y la fiebre asociada a la patología endocrina son más raras.

Mecanismos propuestos para la generación de fiebre en la sepsis. La estimulación por pirógenos exógenos de las células centinela produce pirógenos endógenos que estimulan la producción de fiebre en el área preóptica (POA) del hipotálamo por los segundos mensajeros prostaglandina E2 (PGE2), y ceramida. La PGE2 también se produce a partir de las células hepáticas de Kupffer en respuesta a la estimulación de lipopolisacáridos (LPS), que, además, estimulan el POA a través del nervio vago.
OVLT: órgano vascular de la lámina terminalis

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