En este algoritmo, se distingue la situación clínica de la obstrucción intestinal aguda, que habitualmente hace consultar al paciente en el servicio de urgencia, donde el examen de elección es la tomografía computada (TC) de abdomen y pelvis que confirma el diagnóstico y de encontrarse elementos inflamatorios, la terapia de elección será el uso de corticoides por vía parenteral (hidrocortisona en nuestro centro) y se observará su respuesta clínica. Si no hay elementos inflamatorios en los exámenes de imagen se optará por la cirugía.

Es importante considerar que independiente del curso de acción, se requiere un manejo multidisciplinario con la participación del coloproctológo y nutriólogo desde el ingreso. En aquellos pacientes que presenten un curso clínico más prolongado con síntomas sub-agudos de obstrucción (distensión abdominal, dolor abdominal post-pandrial, náuseas y baja de peso), la sospecha de obstrucción parcial crónica debe estudiarse por E-RM (evitar cápsula por el riesgo de retención) y de haber componente inflamatorio por sobre el fibro-estenótico se debe preferir optimizar la terapia médica. En caso de predominio del factor estenótico se puede optar por tratamiento endoscópico si la estenosis es inferior a 5 cm, mientras que se plantea la opción quirúrgica con o sin ostomía en caso de ser superior a 5 cm o fracaso en el intento endoscópico.

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