(*) Solo si alcanza curación mucosa podría quedar como terapia de mantención.
(**) Dependiendo de criterios de riesgo de progresión y severidad clínica.
EC: Enfermedad de Crohn; 5-ASA: 5-aminosalicilatos; CF: calprotectina fecal; IM: inmunomoduladores.

En los pacientes con EC inflamatorio que se encontraban en remisión e inician síntomas gastrointestinales, se debe considerar como una posibilidad la pérdida de respuesta al tratamiento una vez que se han descartado otras condiciones como falta de adherencia (suspensión o interrupción del tratamiento), infecciones intercurrentes donde siempre se debe descartar Clostridium difficile por PCR y citomegalovirus (inmunohistoquímica ó PCR, ambas en biopsia). Se debe objetivar la actividad inflamatoria con CF, colonoscopía con ileoscopía, biopsias y de ser necesario estudio de imágenes (idealmente ultrasonido o E-RM). Es importante la objetivación de la actividad inflamatoria, pues la sola presencia de síntomas podría no deberse a la EC, sino a otras entidades patológicas como síndrome de intestino irritable, sobrecrecimiento bacteriano intestinal, intolerancia a la lactosa, enfermedad celiaca, diarrea por sales biliares, entre otras.
Una vez confirmada la pérdida de respuesta, que puede ocurrir hasta en un 40% de los pacientes, el algoritmo plantea la medición de niveles de fármacos (metabolitos de azatioprina, niveles de IFX y ADA) y anticuerpos antidrogas biológicas para definir los ajustes necesarios. Es importante destacar que, en una publicación reciente, la presencia de anticuerpos anti-TNF pudo ser evitada con el incremento de dosis y acortando el intervalo de administración del fármaco.

Para ver el artículo original dar clic en el siguiente enlace:
https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-pdf-S0716864018301196