La rapamicina descubierta en 1972 es un presunto santo grial: alarga la vida de ratones, moscas y gusanos, y previene enfermedades asociadas al envejecimiento, como el cáncer, en roedores, perros, monos e incluso humanos. Los dos descubridores del mecanismo de la rapamicina, los estadounidenses Michael Hall y David Sabatini, han sido galardonados con el Premio Fronteras del Conocimiento. Hall, descubrió la proteína llamada Diana de Rapamicina en 1991, investigando con células de levadura. Sabatini, la detectó en mamíferos en 1994, cuando todavía era un joven estudiante. La proteína, conocida como mTOR por sus siglas en inglés, funciona como un interruptor que se enciende cuando hay nutrientes y permite el crecimiento de las células. Hasta el 60% de los tumores malignos tiene su origen en la activación anómala de este interruptor, según Sabatini, biólogo del Instituto Tecnológico de Massachusetts. La proteína mTOR controla una multitud de reacciones en cascada, en función de los nutrientes disponibles. La rapamicina puede bloquear este proceso, engañando a las células, que actúan como si no hubiese alimento. Este efecto es la gran esperanza para alargar la vida humana. Ya en 1935, el equipo del bioquímico estadounidense Clive McCay descubrió que sus ratones vivían un 50% más si comían menos, dando lugar a la llamada dieta de la restricción calórica. Potencialmente, la rapamicina podría equivaler a comer menos y vivir más.

Fuente: https://forbescentroamerica.com/2020/01/23/por-error-descubren-potencial-cura-contra-el-cancer/

Palabras clave: mTOR, rapamicina, longevidad, cáncer, restricción calórica